miércoles, 2 de noviembre de 2011

ESTO TAMBIEN PASARA ...


Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total…
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- manténlo escondido en el anillo. Abrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino…

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso:

Simplemente decía:

“ESTO TAMBIEN PASARÁ.”

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:

-Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

-¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.

Entonces el anciano le dijo:

-Recuerda que todo pasa. Nada de lo que tengas, o lo que sientas es permanente. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.-

♥ Los cuentos sirven para dormir a los niños y despertar a los mayores ♥


Blogger AMBAR dijo...

Hola mi querida Laura.
Hoy mi sensibilidad anda desbordada, los cuentos no solo sirven para dormir a los niños y despertar a los mayores...también para iluminar nuestra mente y ayudarnos a recordad que no debemos sentir apego a NADA, más de lo necesario, por que realmente, TODO PASA. Gracias.
Un abrazo.
Ambar

2 de noviembre de 2011 13:09

Blogger criss dijo...

Hi my friend Laura :)
I hope all is find with you.
i-m fine too, but with a lot of work to do.I spend just a little time in Internet, but I wanted to tell you that you will be always my nice friend.
I wish you to be happy and health...and many kisses too.:)
Criss.

5 de noviembre de 2011 16:18

Blogger Tita la mas bonita dijo...

Excelente moraleja!

Un Besito Marino

9 de noviembre de 2011 06:52

Blogger Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Mi querida Laura, aún estoy pasando por los blogs, hasta mil tengo para un mes jaja!!
llévate el premio y mira el vídeo que se que te gustará
Te dejo mi ternura
Sor. Cecilia

13 de noviembre de 2011 10:00

Blogger Capuchino de Silos dijo...

Gracias por tu cariñoso comentario y por tu lindo blog.

Un fuerte abrazo y feliz día del Señor.

13 de noviembre de 2011 11:11

Blogger iglesiasoviedo dijo...

Gracias por tu visita y tu amable comentario tan valorado.
Una magnifica moraleja para sacar conclusiones.
Un beso.

13 de noviembre de 2011 13:41

Blogger Maria Eugenia Rojas Alegria dijo...

Precioso cuento y hermosa moraleja, el mundo sigue dando vueltas, la vida sigue hasta que llegue el fin, todo pasa nada perdura. Muy bonito.
Besitos llenos de ternura.
Mau

13 de noviembre de 2011 14:21


6 comentarios:

AMBAR dijo...

Hola mi querida Laura.
Hoy mi sensibilidad anda desbordada, los cuentos no solo sirven para dormir a los niños y despertar a los mayores...también para iluminar nuestra mente y ayudarnos a recordad que no debemos sentir apego a NADA, más de lo necesario, por que realmente, TODO PASA. Gracias.
Un abrazo.
Ambar

Tita la mas bonita dijo...

Excelente moraleja!

Un Besito Marino

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Mi querida Laura, aún estoy pasando por los blogs, hasta mil tengo para un mes jaja!!
llévate el premio y mira el vídeo que se que te gustará
Te dejo mi ternura
Sor. Cecilia

Capuchino de Silos dijo...

Gracias por tu cariñoso comentario y por tu lindo blog.

Un fuerte abrazo y feliz día del Señor.

iglesiasoviedo dijo...

Gracias por tu visita y tu amable comentario tan valorado.
Una magnifica moraleja para sacar conclusiones.
Un beso.

Maria Eugenia Rojas Alegria dijo...

Precioso cuento y hermosa moraleja, el mundo sigue dando vueltas, la vida sigue hasta que llegue el fin, todo pasa nada perdura. Muy bonito.
Besitos llenos de ternura.
Mau