martes, 4 de enero de 2011

EL JUGLAR DE NUESTRA SEÑORA

Cuenta una leyenda que en lo que hoy conocemos como Austria era costumbre que la familia Buckhard (compuesta por un hombre, una mujer y un niño) animase las ferias navideñas recitando poesías, cantando baladas antiguas y haciendo malabarismos que divertían a todo el mundo. Nunca sobraba dinero para comprar regalos, pero el hombre siempre le decía a su hijo:

--¿Tú sabes por qué el saco de Papá Noel nunca termina de vaciarse, con la cantidad de niños que hay en el mundo? Pues porque, aunque está lleno de juguetes, a veces también deben entregarse algunas cosas más importantes, que son los llamados "regalos invisibles". A un hogar dividido, él lleva armonía y paz en la noche más santa del año cristiano. Donde falta amor, él deposita una semilla de fe en el corazón de los niños. Donde el futuro parece negro e incierto, él lleva la esperanza. En nuestro caso, cuando Papá Noel nos viene a visitar, al día siguiente todos nos sentimos contentos por continuar vivos y por poder realizar nuestra trabajo, que es el de alegrar a las personas. Que esto nunca se te olvide.
Pasó el tiempo, el niño se transformó en un muchacho y cierto día la familia pasó por delante de la imponente abadía de Melk.
--Padre, ¿recuerda usted que hace muchos años me contó la historia de Papá Noel y sus regalos invisibles? Creo que cierta vez yo recibí uno de estos regalos: la vocación de hacerme religioso. ¿Le contrariaría mucho a usted si en este momento diera el primer paso hacia lo que siempre he soñado?
Aunque la compañía de su hijo les hacía mucha falta, los padres respetaron su deseo. Llamaron a la puerta del convento y fueron recibidos con generosidad y amor por los monjes, que aceptaron al joven Buckhard como novicio.

La víspera de la Navidad se obró en Melk un milagro muy especial: Nuestra Señora, llevando al Niño Jesús en brazos, decidió bajar a la Tierra para visitar el monasterio. Todos los religiosos hicieron una gran fila y cada uno se iba postrando ante la Virgen y el Niño. Uno de ellos les mostró las bellas pinturas que decoraban el local, otro les llevó un ejemplar de una Biblia que había requerido cien años de trabajo para ser manuscrita e ilustrada y un tercero recitó de corrido el nombre de todos los santos. Al final de la fila, el joven Buckhard aguardaba ansioso. Sus padres eran personas simples y solo le habían enseñado a lanzar bolas para hacer algunos malabares.

Cuando le tocó el turno, los otros religiosos querían poner fin a los homenajes, pues el antiguo malabarista no tenía nada importante que decir y podría dañar la imagen del convento. Sin embargo, también él sentía en lo más hondo una fuerte necesidad de ofrecerles a Jesús y a la Virgen algo de sí mismo.
Avergonzado, sintiendo la mirada recriminatoria de sus hermanos, se sacó algunas naranjas de los bolsillos y comenzó a arrojarlas hacia arriba para atraparlas a continuación, creando un bonito círculo en el aire, al igual que solía hacer cuando él y su familia caminaban por las ferias de la región.

Fue solo entonces cuando el Niño Jesús empezó a aplaudir de alegría en el regazo de Nuestra Señora. Y fue solo a este muchacho a quien la Virgen María le permitió sostener durante un tiempo al Niño, que no dejaba de sonreír.
La leyenda dice que, por causa de este milagro, cada doscientos años, un Buckhard llama a la puerta de Melk y es admitido. Y mientras permanece allí tiene el don de alegrar el ánimo de todos los que lo conocen.
Por Paulo Coelho. Escritor
♥♥♥♥♥♥♥
MIL GRACIAS POR TUS COMENTARIOS
♥♥♥♥♥♥♥

Blogger El Gaucho Santillán dijo...

Que hermoso relato!!

No lo conocìa. Hermoso.

Un abrazo.

4 de enero de 2011 16:19

Blogger Magui dijo...

Querida Laura, qué bella esa historia!!!... gracias por compartirla... en estos días viene bien estas anécdotas que nos ayudan a renovar nuestra fé y esperanza... espero que hayas pasado una hermosa navidad junto a tus seres queridos y que este nuevo año depare un mundo de éxitos!!!...

4 de enero de 2011 18:16

Blogger Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola mi querida Laura, bonita leyenda, como mi amigo Gaucho, no la conocía, de hecho conozco pocoas leyendas así que disdruto leyendolas, siempre aprendo algo bueno.
Amiga, Feliz año y a ver qué traen los Reyes, en España es la fiesta predominante.
Recibe mi ternura.
Sor.cecilia

4 de enero de 2011 19:48

Blogger La Gata Coqueta dijo...

Con apacible sosiego
me despierta el crepúsculo

para mostrame el paraíso
donde las letras tienen su reinado

no queriendo perturbar su silencio
con voz tenue te busco

queriendo dejarte con afecto
en esta luciente mañana un cálido saludo

hoy que ha regresado la ilusión del niño
que aún duerme en el interior de un ayer perdido...

María del Carmen

6 de enero de 2011 08:06

Blogger luna-2008 dijo...

Una historia preciosa, gracias x compartirla, te dejo saludos y que pases un feliz fin de semana, chaooo.

7 de enero de 2011 06:03

Blogger Tita la mas bonita dijo...

Bellisima, oye muchas gracias, por compartir historias de "milagros navideños" que nos recuerdan mantener el espíritu de la navidad los 385 día del año!

Un Besito Marino

9 de enero de 2011 09:50

Blogger La Gata Coqueta dijo...

Con la lentitud que aporta la tranquilidad paso a disfrutar un día más de tus letras enlazadas con el primor de la pluma que sabe sonreír en cada renglón escrito...

Hoy es día de fiesta y armonía para pasearse por las verjas de los amigos y posar en ellas un suspiro emocionado al ir encontrando el afecto que nos abre la puerta incondicionalmente y nos dice adelante...

Un beso y un ramito de azaleas para que sigan guardando tus pensamientos llenos de sentimientos...

TQ.

María del Carmen

10 de enero de 2011 13:16

Blogger Circe La Hechicera dijo...

Hola Laura, que lindo tu blog, agradeZco tu gentil visita y vengo a visitar el tuyo. Una hermosa historia, llena de ternura, humildad y enseñanzas. Desde Venezuela te deseo un exitoso año 2011. Te sigo

10 de enero de 2011 15:39

Blogger PRUNO Terra-Bruna dijo...

no conocía tan linda leyenda, es muy tierna,
Laura amiga
aprovecho la visita para ofrecerte participar en un reto muy sencillo, es sobre blogs, por eso he pensado que quizá te gustara, lo encontrarás en nuestra casa,
y un regalo de amistad que me encantaría aceptaras,
un abrazo

10 de enero de 2011 22:30


Blogger La Gata Coqueta dijo...

Hola amig@ el saludo de este fin de semana lo he dejado en el blog Mis caricias del alma para todos los que me acompañais asiduamente, con un presente que preside la entrada, espero te guste.

Ha sido adornado con la caricia de mis pupilas, la que te acerco al dejarte estas letras.

TQ.

Marí

13 de enero de 2011 11:30

Blogger Borja Borrachero Tamame dijo...

Enhorabuena por el blog, me pasaré más a menudo a visitarte. Te facilito mi dirección de blog por si te interesa mi recurso didáctico de cuentos infantiles. Espero que te guste:

http://quincecuentosparacrecer.blogspot.com/

13 de enero de 2011 20:30


12 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Que hermoso relato!!

No lo conocìa. Hermoso.

Un abrazo.

Magui dijo...

Querida Laura, qué bella esa historia!!!... gracias por compartirla... en estos días viene bien estas anécdotas que nos ayudan a renovar nuestra fé y esperanza... espero que hayas pasado una hermosa navidad junto a tus seres queridos y que este nuevo año depare un mundo de éxitos!!!...

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola mi querida Laura, bonita leyenda, como mi amigo Gaucho, no la conocía, de hecho conozco pocoas leyendas así que disdruto leyendolas, siempre aprendo algo bueno.
Amiga, Feliz año y a ver qué traen los Reyes, en España es la fiesta predominante.
Recibe mi ternura.
Sor.cecilia

La Gata Coqueta dijo...

Con apacible sosiego
me despierta el crepúsculo

para mostrame el paraíso
donde las letras tienen su reinado

no queriendo perturbar su silencio
con voz tenue te busco

queriendo dejarte con afecto
en esta luciente mañana un cálido saludo

hoy que ha regresado la ilusión del niño
que aún duerme en el interior de un ayer perdido...

María del Carmen

luna-2008 dijo...

Una historia preciosa, gracias x compartirla, te dejo saludos y que pases un feliz fin de semana, chaooo.

Tita la mas bonita dijo...

Bellisima, oye muchas gracias, por compartir historias de "milagros navideños" que nos recuerdan mantener el espíritu de la navidad los 385 día del año!

Un Besito Marino

La Gata Coqueta dijo...

Con la lentitud que aporta la tranquilidad paso a disfrutar un día más de tus letras enlazadas con el primor de la pluma que sabe sonreír en cada renglón escrito...

Hoy es día de fiesta y armonía para pasearse por las verjas de los amigos y posar en ellas un suspiro emocionado al ir encontrando el afecto que nos abre la puerta incondicionalmente y nos dice adelante...

Un beso y un ramito de azaleas para que sigan guardando tus pensamientos llenos de sentimientos...

TQ.

María del Carmen

Circe La Hechicera dijo...

Hola Laura, que lindo tu blog, agradeZco tu gentil visita y vengo a visitar el tuyo. Una hermosa historia, llena de ternura, humildad y enseñanzas. Desde Venezuela te deseo un exitoso año 2011. Te sigo

PRUNO Terra-Bruna dijo...

no conocía tan linda leyenda, es muy tierna,
Laura amiga
aprovecho la visita para ofrecerte participar en un reto muy sencillo, es sobre blogs, por eso he pensado que quizá te gustara, lo encontrarás en nuestra casa,
y un regalo de amistad que me encantaría aceptaras,
un abrazo

La Gata Coqueta dijo...

Hola amig@ el saludo de este fin de semana lo he dejado en el blog Mis caricias del alma para todos los que me acompañais asiduamente, con un presente que preside la entrada, espero te guste.

Ha sido adornado con la caricia de mis pupilas, la que te acerco al dejarte estas letras.

TQ.

Marí

Borja Borrachero Tamame dijo...

Enhorabuena por el blog, me pasaré más a menudo a visitarte. Te facilito mi dirección de blog por si te interesa mi recurso didáctico de cuentos infantiles. Espero que te guste:

http://quincecuentosparacrecer.blogspot.com/

Armando dijo...

Hola Laura.
Muchas gracias por visitar mi bitácora y quedarte.
Si me lo permites, los haré también.
Yo tampoco. conocía esta preciosa historia.
No cabe duda de que lo que más agrada Dios, son las cosas sencillas hechas con amor.