viernes, 16 de junio de 2017

SI YO TUVIERA MI VIDA PARA VIVIRLA DE NUEVO



SI YO TUVIERA MI VIDA PARA VIVIRLA DE NUEVO


Me habría ido a la cama cuando estaba enferma, en vez de creer que la tierra se detendría, si yo no estaba en ella al día siguiente.

Hubiera encendido la vela rosada, en forma de rosa, antes de que se derritiera guardada en el armario.

Habría invitado a mis amigos a cenar, sin importarme la suciedad de la alfombra y el sofá desordenado.

Habría comido las palomitas de maíz en el "salón de las visitas" y me habría preocupado menos del engorro que suponía, cuando alguien quería encender el fuego en la chimenea.
Habria dado mi tiempo, para escuchar a mi abuelo divagando sobre su juventud.
Habria compartido mas el dia a dia con mi marido, que con la oficina.
Me habria sentado en el prado, sin importar las manchas de la hierba.
Habria llorado y reido menos viendo televisiin y mas mientras vivia la vida.
En lugar de evitar los malestares de los nueve meses de embarazo, habria atesorado cada momento y comprendido que la maravilla que crecia dentro de mi, era mi unica oportunidad en la vida de asistir a Dios en un milagro.
Cuando mis hijos me besasen impetuosamente, nunca habria dicho "cuidado, estoy ocupada, ahora ve y lavate para la cena", Habria habido mas "te quiero" y mas "lo siento"
Pero sobre todo, quiero darle otra oportunidad a la vida, quiero aprovechar cada minuto.
Mirar las cosas y realmente verlas... vivirlas y nunca volver atrás.

DEJAR DE PREOCUPARME POR LAS COSAS PEQUEñAS Y COMENZAR A PREOCUPARME POR LAS COSAS BELLAS QUE SI IMPORTAN!!!

No te preocupes sobre a quien no le agradas, quien tiene mas o quien hace que. En lugar de eso, atesoremos las relaciones que tenemos con aquellos que de verdad nos quieren.



ERMA BOMBECK 
(escrito después de descubrir que estaba muriendo de una enfermedad terminal)

1 comentario:

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

El hombre pocas veces sabe aprovechar la primera oportunidad para aprender a vivir, es cuando ya no tiene otra oportunidad cuando se ha dado cuenta de las cosas que se ha perdido y de las que ha hecho torpemente.
Un abrazo
Sor. Cecilia