sábado, 19 de marzo de 2011

LAS SANDALIAS DE MADERA MAGICAS

LAS SANDALIAS DE MADERA MAGICAS -Cuento Tradicional Japonés

Hace mucho tiempo, un joven, cuya madre había caído enferma, se vio en la necesidad de conseguir una gran suma de dinero para poder cuidarla. No tuvo otro remedio que pedírselo prestado al señor más rico del pueblo. Pero, por más que trabajaba, al joven le era imposible poder devolver el préstamo, y además, su madre empeoró de su enfermedad y nuestro protagonista tuvo que pedir más dinero aún al rico señor.

Éste se enfadó y le dijo:

"¿Qué estás diciendo? Ya te presté dinero antes y no me lo has devuelto. He esperado demasiado tiempo a que me devolvieras mi dinero ¿y ahora me pides más? ¡No vuelvas por aquí hasta que no saldes tu deuda!"

Aquel joven, que quería curar a su madre como fuera, al no haber logrado que el rico señor le prestara más dinero, no se atrevió a volver a casa, y pasó largo rato vagando por el bosque. Entonces, de repente, apareció un misterioso anciano en mitad del camino.

"Buenos días", saludó el anciano al pobre joven. Éste, sobresaltado, le respondió:

"Oh, discúlpeme. No le había visto."

Y continuó caminando. El anciano le dijo sonriendo:

"¿Te importa que camine contigo? Hay algo que quiero contarte que seguro que te interesará mucho". Y comenzó a andar junto a él.

Al cabo de un tiempo, cuando se disponía a despedirse, el anciano le dijo al joven:

"Estás pasando por momentos difíciles, ¿verdad? Toma estas sandalias de madera (下駄 geta), cálzatelas y tropieza con ellas, ya verás lo que sucede."

El joven se calzó las sandalias y tropezó con ellas, y ante su sorpresa, al instante comenzó a brotar de la nada un montón de dinero.

"Puedes repetir esto varias veces, pero si tropiezas demasiado, empezarás a encoger. Ten mucho cuidado."

El joven volvió a casa, y tal como le había dicho el anciano, se calzó las sandalias y tropezó, y de nuevo empezó a brotar dinero. Tras repetirlo algunas veces, reunió suficiente dinero para poder curar a su madre y devolver el préstamo. Entonces, recordó las palabras del anciano y dejó de utilizar las sandalias.

Cuando el joven fue a devolver su préstamo, el rico señor quiso saber cómo había conseguido tanto dinero, y el joven le contó la historia de las sandalias de madera mágicas, que hacían brotar dinero de la nada. El señor insistió muchísimo en que se las prestara, algo a lo que el joven accedió.

Muy contento, el señor se calzó las sandalias y se dirigió a la habitación contigua. Desde esa habitación empezó a oirse el incesante ruido de las caídas, "pataplam, pataplam", acompañado del sonido de las monedas, "cling, cling". Pero al cabo de un tiempo, ya sólo se oía este último sonido.

El joven, extrañado, se asomó para ver qué sucedía. Allí, sentado, en lo alto de una enorme montaña de dinero, estaba el rico señor convertido en un bebé, en castigo a la avaricia de haber tropezado demasiadas veces.

Blogger Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

hola amiga Laura:
Gracias por tu comentario a mi entrada y gracias por este cuento con verdadera enseñanza.
Que Dios te bendiga.
Con ternura
Sor.Cecilia

19 de marzo de 2011 10:59


Blogger Rosalia dijo...

hola amiga fiona nos necesita y yo traigo un mensaje de las hadas del mundo para ayudar a una madre que por una supuesta negligencia medica y un supuesto error judicial pierde su casa y se queda en la calle con sus hijos y abandonada por su marido solo necesitamos apoyo y os pedimos dos euros para ayudar un poco y mitigar su sufrimiento asi tambien esparciremosalgo de amor por este munco toda la informacion esta en su pagina de faceeebok
http://www.facebook.com/pages/Una-madre-se-queda-en-la-calle-con-sus-dos-hijos/133334276734542
y en su blog
http://lacharcadefiona.blogspot.com/
por favor entra y si quieres le hemos puesto en ambas el boton de paypal para que colabore quien quiera por favor unamonos en un caso benefico y para hacer el bien gracias desde cualquier parte del mundo con paypal se puede donar por favor

19 de marzo de 2011 21:00

Blogger MARIAN dijo...

La avaricia rompe el saco. un saludo

21 de marzo de 2011 17:01

Blogger Rodolfo de Jesús Chávez Mercadodijo...

Hola Laura. Saludos.

Maravillosa historia. Que buena enseñanza a ser prudentes en la vida y a no ser avaros.

Debemos aprender: que no es la riqueza aquello que nos hace verdaderamente felices, màs bien que la felicidad se encuentra en la importancia, el aprecio y el amor que podamos descubrir en las pocas cosas que tenemos. Allì podemos encontrar la verdadera riqueza del alma.

Dios te bendiga y un fuerte abrazo.

Fra Rodolfo de Jesùs O.Carm.

22 de marzo de 2011 18:26

Blogger Mª José dijo...

Tienes un blog maravilloso
Te sigo para no perderme nada
Que tengas un excelente día

Te sugiero que quites la palabra de verificación, nos hace perder mucho tiempo, es muy sencillo al principio de mi blog haces clik en la imagen y lo explico es muy sencillo y tus visitas lo van a agradecer
Gracias

23 de marzo de 2011 14:03

Suprimir
Blogger encarni dijo...

Hola Laura, precioso este cuento japonés, me encantó. Sólo un país como Japón podrá salir adelante con el desastre ocurrido.
Todo mi apoyo para el pueblo japonés.
Un gran abrazo.

24 de marzo de 2011 16:36

Suprimir
Blogger AMBAR dijo...

Hola Laura.
Precioso cuento, no solo duerman a los niños y despiertan a los ancianos...también con sus moralejas nos enseñan que el egoismo, envidia, celos y otras muchas cosas, corrompen el alma, pero el sentido comun en su justa medida nos hace cada día más sabios y mejores, en el trémino medio está la virtud.
Un abrazo grande.
Ambar.

26 de marzo de 2011 07:15

7 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

hola amiga Laura:
Gracias por tu comentario a mi entrada y gracias por este cuento con verdadera enseñanza.
Que Dios te bendiga.
Con ternura
Sor.Cecilia

Rosalia dijo...

hola amiga fiona nos necesita y yo traigo un mensaje de las hadas del mundo para ayudar a una madre que por una supuesta negligencia medica y un supuesto error judicial pierde su casa y se queda en la calle con sus hijos y abandonada por su marido solo necesitamos apoyo y os pedimos dos euros para ayudar un poco y mitigar su sufrimiento asi tambien esparciremosalgo de amor por este munco toda la informacion esta en su pagina de faceeebok
http://www.facebook.com/pages/Una-madre-se-queda-en-la-calle-con-sus-dos-hijos/133334276734542
y en su blog
http://lacharcadefiona.blogspot.com/
por favor entra y si quieres le hemos puesto en ambas el boton de paypal para que colabore quien quiera por favor unamonos en un caso benefico y para hacer el bien gracias desde cualquier parte del mundo con paypal se puede donar por favor

MARIAN dijo...

La avaricia rompe el saco. un saludo

Rodolfo de Jesús Chávez Mercado dijo...

Hola Laura. Saludos.

Maravillosa historia. Que buena enseñanza a ser prudentes en la vida y a no ser avaros.

Debemos aprender: que no es la riqueza aquello que nos hace verdaderamente felices, màs bien que la felicidad se encuentra en la importancia, el aprecio y el amor que podamos descubrir en las pocas cosas que tenemos. Allì podemos encontrar la verdadera riqueza del alma.

Dios te bendiga y un fuerte abrazo.

Fra Rodolfo de Jesùs O.Carm.

Mª José dijo...

Tienes un blog maravilloso
Te sigo para no perderme nada
Que tengas un excelente día

Te sugiero que quites la palabra de verificación, nos hace perder mucho tiempo, es muy sencillo al principio de mi blog haces clik en la imagen y lo explico es muy sencillo y tus visitas lo van a agradecer
Gracias

encarni dijo...

Hola Laura, precioso este cuento japonés, me encantó. Sólo un país como Japón podrá salir adelante con el desastre ocurrido.
Todo mi apoyo para el pueblo japonés.
Un gran abrazo.

AMBAR dijo...

Hola Laura.
Precioso cuento, no solo duerman a los niños y despiertan a los ancianos...también con sus moralejas nos enseñan que el egoismo, envidia, celos y otras muchas cosas, corrompen el alma, pero el sentido comun en su justa medida nos hace cada día más sabios y mejores, en el trémino medio está la virtud.
Un abrazo grande.
Ambar.